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El Yasuní, un parque lleno de riqueza natural

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En 1979, el Gobierno del Ecuador estableció al Parque Nacional Yasuní, con una superficie de 982.000 hectáreas, en la zona protegida más extensa del Patrimonio Nacional de Áreas Naturales, que ocupa territorios de la cuenca amazónica ecuatoriana, ubicada en las provincias de Napo y Pastaza, con un rango de altitudes que varía entre los 300 y 600 metros sobre el nivel del mar.

Los objetivos para su establecimiento, fueron la necesidad de mantener inalterada una muestra representativa del Bosque Húmedo Tropical, con rasgos típicos de los ecosistemas de la región y ser fuente alimenticia para las comunidades indígenas.

Conservar el área como un laboratorio natural para las investigaciones de los ecosistemas tropicales y brindar oportunidades para el conocimiento de los recursos en estado natural y propiciar el desarrollo de actividades recreativas, turísticas y educativas.

El clima, cálido-húmedo, varía fuertemente de acuerdo a la geografía y a la geomorfología. La Línea Ecuatorial determina en su clima tórrido, influenciado por una serie de factores como el viento, la humedad, la altitud y la precipitación.

La temperatura oscila entre los 18 y 36 grados centígrados con una media de 24 a 26 grados.

Los principales ríos que cruzan el Parque son el Yasuní, Tiputini, Nashiño, Cononaco y varios afluentes del Curaray que lo limitan. Los ríos nacen en la cordillera unos y otros en la llanura amazónica.

Los ríos Napo, Cononaco y Curaray son navegables durante todo el invierno y constituyen las principales vías fluviales de acceso aciertos sectores del Parque.

El Parque Nacional Yasuní posee formaciones vegetales características del Bosque Húmedo Tropical. Los principales hábitats corresponden:

El Bosque de Tierra Firme localizado entre los ríos Napo y Curaray, con árboles de dosel y copas imbricadas de 25 a 30 metros; además, presenta especies emergentes que sobresalen del dosel anterior y alcanzan alturas de 40 a 50 metros y diversidad de lianas, epifitas, hongos, herbáceas. Albergan infinidad de especies animales excepcionales con un alto grado de endemismo.

El Bosque Estacionalmente Inundado ubicado sobre los valles aluviales junto a los ríos Napo y Curaray, ocupa el 9.2% de la superficie total del Parque con especies de dosel y subdosel de palmas.

El Bosque Permanentemente Inundado formado de las estructuras vegetales Igapó, Varzea, Moretal e Islas, cada una con características singulares de excepcional belleza por su compleja estructura.

Una rica fauna

Existen 500 especies de aves. En cuanto a mamíferos, existe un registro de 173 especies, aunque se estima que existen unas 200 que corresponderían al 57% de toda la fauna existente en el país. Por su alta diversidad, la herpetofauna, es una de las más amplia en el mundo. Se han registrado 62 especies de serpientes y más de 100 de anfibios, 43 de las cuales corresponden a ranas arborícolas, muchas de colores tan intensos como tóxicos. La ictiofauna compuesta por peces de agua dulce, presenta una altísima diversidad.

Las especies más comunes son la guanta, mono aullador, patos aguja y serpiente, camaleón, guacamayos azul, amarillo y rojo; loro, paiche, boa, bagre, caimán blanco-lagarto, mono leoncillo, martín pescador real, mata mata, carpintero, garrapatero, perico ligero, guatusa, armadillo, anguila, tigrillo, tortuga terrestre, águila arpía, capibara, bufeo (delfín amazónico), chorongo (mono lanudo), venado, caimán negro, paujil, murciélago pescador, jaguar (tigre), corvina, nutria gigante, lobo de río, chichico, ardilla, piraña, saíno y manatí (vaca marina).

Las especies vegetales de importancia tradicional son el chontaduro, fruto alimenticio y madera para la construcción; el ungurahua, alimenticio; el palmito, alimenticio y apto en la construcción; pambil, ideal en los techos, viviendas; y la chambira, materia prima para elaborar las shigras y hamacas.

El bosque de tierra firme se caracteriza por su vegetación natural siempre verde, heterogénea, densa, con especies grandes y flora epifita. La irregular fisionomía y fisiografía, alberga varios hábitats que ocupan un 77% de la superficie total del Parque.

Es fácil localizar musgos, helechos, orquídeas y bromelias en medio de hongos, lianas, trepadoras y líquenes. Los árboles tienen una altura promedio de 30 metros con troncos rectos y raíces zancudas que los mantienen firmes frente al viento.Las especies emergentes que sobresalen son el chuncho y el cedro que sobrepasan los 50 metros junto a motilones, canelos, copales y sandes. En el interior bajo del bosque hay bálsamo, caoba, caimito, guámbula, jigua, sapote, tagua y balsa. En el subdosel, abundan las palmas como la chambira, la chonta, el palmito, pambil y la ungurahua, empleadas por los indígenas como alimento, medicina y material de construcción. El área tiene también gran diversidad de hierbas, enredaderas y bejucos; está también el platanillo, planta herbáceo de flores atractivas para los colibríes.Las especies mejor representadas de la flora en el Yasuní son la chonta, chambira, chontilla, cruz caspi, cedro, chuncho, guarumo, Colorado, laurel, palmito, platanillo, pambil, ungurahua, macrolobio, morete, balsa, tagua, caoba, una de gato, sangre de gallina y de drago.

Las comunidades

El Parque debido a su alta diversidad florística y faunística, así como la presencia de las comunidades quichuas y huaoranis representa un alto potencial y futuro turístico.Las guardianías y puestos de control en los ríos Tiputini (Pindo), Indillama (Yuca), Yasuní (Tambococha) y Napo (Nuevo Rocafuerte), brindan información de los atractivos de la zona a los visitantes.

Las comunidades quichuas y  huaoranis, ubicadas al interior y en la zona de amortiguamiento del Parque, realizan actividades de ecoturismo. Al interior y entorno del Yasuní existen varias etnias representadas por los asentamientos quichuas que agrupa a 71 comunidades en las riberas de los ríos Napo, Tiputini y vías aledañas; y, los huaoranis de la Amazonía ecuatoriana, con unas 1.500 personas situadas en las riberas de los ríos Yasuní, Tiputini, Cononaco, Shiripuno y Tiguino.

El contacto de los huaoranis con el mundo "civilizado" se ha producido a través de las operaciones petroleras y de empresas caucheras y madereras, que han promovido la presencia de turistas, evangelizadores y estudiosos de la etnia y del medio ambiente, quienes han modificado su habitual forma de vida.

Las vías de acceso

Al Parque es posible llegar por vía terrestre, aérea y fluvial. Hasta Francisco de Orellana (Coca), se puede llegar desde Quito por vía aérea y terrestre, siguiendo la carretera Quito -Baeza-Loreto-Coca; desde El Coca se puede internar al Yasuní navegando en canoa por los ríos Napo, Yasuní y Tiputini.Desde El Coca es posible utilizar la canoa para viajar por el río Napo hasta Pompeya y continuar por la carretera de la Cía. Maxus.

Otra ruta es viajar desde El Coca por la vía Auca hasta el río Shiripuno y por canoa internarse en el Parque. (Datos tomados del Ministerio de Ambiente del Ecuador)

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